SÍ, sé que llevo muuuuuucho tiempo sin escribir, pero vais a tener que perdonarme porque... estoy de vacaciones y no se me ocurrían cosas sobre las que escribir.
Sin embargo, esta mañana fui de compras. Ya hice una entrada quejándome otra vez que fui, pero ésta es diferente (aunque podría seguir quejándome de lo mismo, la verdad).
Hoy vengo a criticar las nuevas modas. A mí la verdad es que las modas me resbalan un poco, pero si algo me gusta, me lo pongo, y si no, que le den. Bueno, como os decía, que la nueva moda de este año son los estampados de flores. No, no flores tipo Ágata Ruiz de la Prada, sino flores tipo... ¿Cómo decirlo? El estampado de la colcha de mi abuela.
Monos, vestidos, camisetas, pantalones, faldas, LEGGINS (¡Dios!), bañadores, chanclas, pañuelos... Todo todo todo está llenito de este estampado.
Me parece horroroso, creo que con la crisis los diseñadores están tirando de los muebles de sus abuelas para hacer ropa...
¿Veis? Esta colcha la ve uno del Bershka y te hace una falda (sobaquera, eso sí, si no no vale) monísima, divina y estupenda.
Lo que hay que aguantar...