En un segundo todo puede venirse abajo. Una palabra, un gesto, una conversación, una frase... puede hacer que tu mundo se caiga hecho añicos.
A veces cansa llevar todo el peso, o gran parte de él. Que tengas que ser la única que deja sus problemas en casa para no amargar a los que te rodean, cuando luego lo único que van a hacer éstos es pisotearte para que no vuelvas a casa sola... sino con más problemas y quebraderos de cabeza.
Las cosas malas, por dentro te pudren y por fuera pudren también a los demás. Las cosas hay que decirlas, altas y claras. Un sentimiento malo guardado sólo hace crear más de ese sentimiento... Es muy fácil decirlo pero nadie lo practica.
Y en estos momentos, cuando parece que el mundo se me cae encima, me pregunto por qué parece que nunca tengo más de cinco días seguidos de "felicidad", o de lo que puedo acercarme a ella.
Supongo que nunca encontraré el equilibrio. Será otra cosa que me irá pudriendo por dentro... porque si la saco afuera, ¿quién queda para cargar con el peso?
Descansa en paz Jubilado
Hace 1 año
